Nuestra historia

En un mundo que busca ser sostenible, las tierras fértiles y los ecosistemas naturales se han convertido en el verdadero futuro de nuestro país. Y ese futuro… ya está tomando forma en el Valle de Orizaba, donde la naturaleza sigue hablando a través de sus suelos vivos y de potencial inigualable.

Allí entre montañas que resguardan historia y campos que nunca dejaron de respirar, nace la malanga: un tubérculo natural, sano y nutritivo. Un alimento accesible, genuino y disponible todo el año, que ofrece una alternativa rentable y sostenible frente a cualquier otro cultivo tradicional.

En ese escenario emerge Nutritaro, un proyecto que comprende que cada brote representa una oportunidad y un recordatorio de que México puede fortalecerse desde su propia tierra. Nutritaro no solo cultiva malanga: cultiva progreso, comunidad y visión de futuro.

La fuerza del proyecto radica en su gente. Inversionistas, agricultores y comunidad trabajan juntos en un modelo que avanza de forma orgánica, cuidando a quienes producen, a quienes invierten y a quienes consumen.

Nutritaro acompaña y supervisa cada fase como proveedor activo, ofreciendo seguridad, continuidad y un desarrollo real. Así, la malanga se convierte en la base que sostiene un proyecto transparente, sostenible y en plena ejecución.

Hoy, nuestro propósito está claro: convertir a Actopan en un punto clave de producción y exportación, demostrando que un proyecto que nace limpio, natural y genuino puede transformar comunidades enteras. Y este camino no se recorre solo: lo construimos junto con cada persona que decide sumarse.

En Nutritaro, la tierra nace, la gente crece y juntos construimos el futuro.

Porque aquí, cada brote es esperanza y cada persona es parte del crecimiento.

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